Es el problema más común al llegar el verano: enciendes tu equipo y, tras un rato, notas que el aire no sale frío. En Elinte S.L. te explicamos por qué sucede esto y por qué «meterle gas» no siempre es la solución definitiva.
Mito importante: El gas refrigerante no se consume. Si tu aire acondicionado necesita una recarga, es porque existe una **fuga** en el circuito que debe ser localizada y reparada.
Cómo detectar una fuga de gas
Aunque la falta de frío es la señal principal, existen otros síntomas que pueden alertarte de una fuga de gas en tu instalación:
- Hielo en la unidad exterior: Si ves que los tubos de cobre se congelan, es un síntoma claro de baja presión de gas.
- Goteo de agua: Al congelarse el evaporador, el agua puede desbordar la bandeja interna.
- Paradas del compresor: El equipo detecta la falta de presión y se detiene por seguridad.
¿Por qué es importante reparar la fuga?
Simplemente recargar el gas es tirar el dinero, ya que volverá a escaparse tarde o temprano. Además, los gases refrigerantes son perjudiciales para el medio ambiente y su precio ha subido considerablemente debido a los impuestos medioambientales.
En Elinte realizamos pruebas de estanqueidad con nitrógeno para encontrar el punto exacto del poro o la grieta, garantizando que tu aire funcione como el primer día durante años.
